FALLO SIN PRECEDENTES POR UN TRATAMIENTO ONCOLOGICO

Obligan a cubrir una costosa medicación  

La Justicia avaló el reclamo de un paciente a su obra social por una droga de última generación contra la leucemia

FABIÁN DAMELIO TUVO QUE RECURRIR A LA JUSTICIA PARA QUE SU OBRA SOCIAL LE CUBRIERA EL TRATAMIENTO INDICADO POR LOS MÉDICOS CONTRA LA LEUCEMIA
FABIÁN DAMELIO TUVO QUE RECURRIR A LA JUSTICIA PARA QUE SU OBRA SOCIAL LE CUBRIERA EL TRATAMIENTO INDICADO POR LOS MÉDICOS CONTRA LA LEUCEMIA

En febrero de este año, tras una súbita descompensación, Fabián Damelio (41) se enteró de que sufría leucemia mieloide crónica, un tipo de cáncer que afecta a la médula ósea y que si no es tratado resulta fatal. Dadas las características del cuadro, los médicos le indicaron un tratamiento de última generación, pero su obra social se negó a cubrirlo. Al borde de la desesperación, el paciente recurrió a la Justicia y una jueza de La Plata acaba de fallar a su favor.

Por decisión de la doctora Graciela Buscarini, titular del juzgado Coreccional Nº3 de nuestra ciudad, el Instituto Obra Médico Asistencial de la Provincia debió reconocer el derecho de su afiliado a una cobertura integral con Dasatinib, un tratamiento de segunda generación que cuesta alrededor de 32 mil pesos por mes. Si bien no es la primera vez que una obra social es obligada por la Justicia a cubrir un costoso tratamiento oncológico, el fallo sentó un precedente para este tipo de medicación.

“No era un capricho mío: por mi edad y el tipo de cuadro, mi médica me indicó un tratamiento con Dasatinib, que es una droga nueva fabricada fuera del país. Pero cuando hice el trámite en IOMA para conseguirla, me dijeron que no la cubrían y que en su lugar podían darme Imatinib, un medicamento un poco más antiguo y con menos efectividad”, relata Fabián, que es asistente social y trabaja para la Dirección General de Educación.

Después de tres rechazos consecutivos de su obra social, el afiliado se acercó a la Asociación de Leucemia Mieloide Argentina (ALMA) en busca de asesoramiento. Y allí confirmó algo que le habían explicado antes: “en esta enfermedad, una vez que se comienza a tomar una medicación no es conveniente cambiarla por la otra”, explica.

Para el mes de mayo, su situación llegó a ser crítica. “Fui a ver a una de las mayores especialistas en leucemia del país, la doctora Beatriz Moiraghi, y ella me dijo que no podía seguir demorando mi tratamiento, que tenía que tomar de manera urgente una decisión. ¿Pero por qué resignarme a una droga que me ofrecía una sobrevida varias veces menor habiendo una más efectiva?”, plantea el afiliado.

Resuelto a lograr que IOMA reconociera su derecho a la salud, pero sin margen para continuar sin tratamiento, Fabián aceptó que ALMA lo ayudara con un frasco de Dasatinib suficiente para cubrir el primer mes y mientras tanto buscó asesoramiento legal. “Realmente me la jugué porque tenía apenas treinta días para que la Justicia reconociera que tenía razón”, dice.

Con el patrocinio de los doctores Ricardo Gutiérrez y Gastón Nicocia, el afiliado presentó un recurso de amparo que recayó en el fuero correccional. Y tras una serie de pericias, la Justicia terminó fallando a su favor. “Fue un fallo ejemplar porque obligó a IOMA a cubrir el 100 por ciento de la medicación por el resto de mi vida. La sentencia acaba de quedar firme hace unos días atrás”, cuenta Fabián, que está casado y es padre de dos chicos.

“Estoy contento con la decisión de la Justicia, porque fue lo que correspondía -dice el afiliado-. Lo que es lamentable es que uno tenga que llegar a un amparo para conseguir que le reconozcan su derecho a la salud. Después de ocho meses negándome la medicación, a las 24 horas del fallo tenía un frasco de Dasatinib en casa, lo que prueba que la droga estaba, sólo que se la querían ahorrar”.


Redes Sociales Redes Sociales
Agregar a MeneameAgregar a FresquiAgregar a FlenkAgregar a GoogleAgregar a YahooAgregar a TechnoratiAgregar a Del.icio.usAgregar a DiggItAgregar esta página a Mister WongAgregar a Facebook