26 de Julio de 2000  
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Tres hermanos denunciaron que fueron golpeados por patovicas
Ocurrió el último fin de semana en City Bell. Tres jóvenes aseguraron haber sido atacados por custodios de un boliche ubicado en Camino Centenario y 450. Los encargados del local refutaron las imputaciones



Como viene sucediendo casi todos los fines de semana, un grupo de jóvenes y patovicas habrían protagonizado una brutal pelea. Esta vez, tres hermanos denunciaron que fueron agredidos por los agentes de seguridad de un boliche de City Bell. Los encargados del local minimizaron la situación y dijeron que, en realidad, el problema ocurrió puertas afuera del local.
El último sábado, Marcelo Ramírez (22), y sus hermanos, Matías (19) y Paula (18), decidieron ir a bailar. Esa noche, los jóvenes pasaron a buscar a sus amigos y, juntos, llegaron al boliche "The Palace", ubicado en en el Camino Centenario a la altura de la calle 450, en City Bell.
Los jóvenes suelen asistir con frecuencia a ese lugar y pensaron que bailar y tomar unos tragos sería la mejor propuesta para divertirse. Pero en esta oportunidad, todo no resultó como ellos esperaban.
Dentro del local, los chicos se encontraron con otros amigos. Bailaron y bebieron hasta que el lugar empezó a llenarse poco a poco de gente. La noche transcurrió sin inconvenientes hasta que, cerca de las cuatro de la mañana, un episodio cambió todos sus planes.
"Un chico empujó a mi hermana sin ningún motivo. Cuando lo ví me fui al humo y lo encaré", contó a este diario Matías Ramírez respecto a cómo se originó el incidente. Fue entonces cuando tuvo un intercambio de palabras con el joven que, dijo, no conocía.
La discusión fue subiendo de tono hasta que se tomaron a golpes de puño. "Me empujó y yo hice lo mismo, pero después se armó un revuelo bárbaro y los patovicas se me tiraron encima", relató Matías.
Según el testimonio del joven, enseguida se acercaron hasta él otros agentes de seguridad que advirtieron la pelea. "Me dieron patadas en todo el cuerpo, lo único que alcancé a hacer fue taparme la cara con los brazos para que no me pegaran", contó Matías Ramírez a este diario. Y agregó: "mi hermana trató de ayudarme, pero la empujaron y no la sacaron del medio".
De acuerdo a los dichos de Ramírez, los custodios lo llevaron a él y a sus hermanos hasta la puerta de emergencia del boliche. "No podía hacer nada. Cuando pisé la vereda me dieron una piña en la espalda. A él también le pegaron en la cara", dijo el joven al tiempo que señala el hematoma que tiene su hermano mayor debajo de un ojo.
Cuando se quisieron acordar, los hermanos Ramírez estaban en la vereda y con ellos algunos de los amigos con los que habían entrado al boliche. "Nos paramos en la puerta y pedimos hablar con algún responsable, pero se nos reían en la cara", recordó, indignado, uno de los jóvenes.
Como nadie los atendió, los jóvenes se trasladaron por sus propios medios hasta la comisaría de City Bell, en donde radicaron una denuncia. De acuerdo al testimonio de los denunciantes, el cuerpo médico policial constató las lesiones que, supuestamente, sufrieron a raíz de la golpiza.
Por su parte, uno de los encargados del boliche minimizó la situación y brindó su versión de los hechos. "Cuando el personal de seguridad fue alertado de la pelea, separó a los chicos y los invitó a salir", aseguró José Luis De Antón.
El encargado del lugar dijo, además, que la gresca entre los jóvenes ocurrió afuera del boliche y que se registraron destrozos en el frente del local. Sin embargo, negó que el boliche cuente con varias personas dedicadas a la seguridad. "Acá hay sólo dos personas de seguridad", concluyó De Antón contradiciendo el testimonio de los hermanos Ramírez.

          
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