26 de Julio de 2000  
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FT46Honestidad intelectual para la unidad política


Por
DONATO DIAZ (*)

La U.C.R. manifiesta en su Carta Orgánica que sus actitudes pueden y/o deben ser variables en la búsqueda de la concreción de sus objetivos, "así como pueden ser variables los medios porque son instrumentos, y variables son las condiciones de la realización Nacional".

Indudablemente, ese razonamiento está basado en la concepción de que existen todo tipo de circunstancias que condicionan a la sociedad en una democracia.
El sistema de Partidos Políticos al que abonamos y el gobierno, no son ajenos en la construcción de aquellas circunstancias y sus tareas se refieren a la búsqueda de la optimización de todos los medios a su alcance para facilitar la realización social, tanto individual como colectiva.
El pluralismo, es uno de los factores más importantes que hacen a ese desarrollo, ya que desde la discusión y el debate de ideas diferentes, se arriba a la aproximación de las decisiones más acertadas en beneficio del conjunto.
El comunismo y el fascismo, parten de la idea de la unidad burocratizada, donde solo unos pocos, dogmáticamente, discuten y/o deciden lo que es más conveniente para el conjunto, impidiendo la introducción de nuevas ideas o puntos de vista que podrían enriquecer aún más aquellas posibilidades de desarrollo y realización social. Así, ambos se transforman en modelos antidemocráticos y autoritarios.
Hablar de unidad en un sistema democrático, no debe significar bajo ningún concepto, la sola posibilidad de participar en la conformación de una lista de candidaturas. Esto debe ser la consecuencia de un profundo debate político donde todos estén representados no solo cuantitativamente sino también ideológicamente.
Para integrar o apoyar una Unidad, quien lo haga, debe sentirse interpretado y representado en la síntesis de su propio pensamiento político, tanto en lo dogmático como en lo pragmático.
La realidad política mediática nos muestra cómo, en un sistema que suponemos democrático, apoyados en una sociedad "light" que recién está empezando a comprender que el que gobierna es el pueblo a través de sus representantes. Algunos "demócratas" pretenden inducirnos al "silencio de los inocentes", promoviendo unidades electoralistas circunstanciales que solo sirven para la obtención del poder.
La única y verdadera unidad política, es la que se edifica sobre la base de la discusión política y el debate de ideas sin exclusiones que se cristalizan (o no) en acuerdos programáticos sólidos y estables, con el respaldo ideológico institucional de los sectores y/o partidos que participan.
Creo en las internas abiertas para los cargos electivos con la participación plena de todos los sectores. Pero precedidas de un debate político ideológico donde se establezcan reglas claras de juego y acuerdos programáticos sólidos que fortalezcan el accionar político de la Alianza.
No se deben repetir los lamentables entredichos o malos entendidos entre representantes del Concejo Deliberante, producto de acuerdos personales que no involucran a los partidos y que abonan el descreimiento de la sociedad hacia la clase política.
(*) Secretario de Interior y Asuntos Internacionales. Dirigente U.C.R. La Plata

          
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